Columnas

Legado educacional

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Como usted ya sabe hace más de un año que comenzó la implementación de la Ley de Inclusión, la que suponía un tránsito expedito al proceso de autocompra de la infraestructura de los colegios para que cada uno de los gestores educacionales pudiera recuperar en parte, lo invertido en cada uno de sus proyectos educacionales.

Además, cuando se discutió la ley 20.845, todos los impulsores de la ley, liderados por el ministro Eyzaguirre, Andres Palma, cada uno de los muchos y bien pagados asesores que el MINEDUC contrató para el efecto y todos los eventuales funcionarios de las SECREDUC a lo largo de nuestro país, repitieron hasta el cansancio que la tramitación del proceso de compra de la infraestructura educacional sería facilitado INSTITUCIONALMENTE por las reparticiones dependientes de la cartera de Educación y con ello cumplir lo prometido.
Lamentablemente hemos asistido hasta ahora a un triste espectáculo de las reparticiones -que claramente no es responsabilidad de los funcionarios de planta o carrera- sino de la autoridad política que no fue capaz de prever situaciones que en muchos casos fueron advertidas por nuestros gremios donde las respuestas señalaron que éramos alarmistas entre otros epítetos, que todo funcionaría rápido y simple, lo que no ha sucedido empeorando  la situación ya que nos enfrentamos a múltiples respuestas donde nadie tiene una versión definitiva, generando eterna incertidumbre para todos los actores.
Exigimos que en el poco tiempo que les queda de gobierno, puedan solucionar los temas pendientes facilitando los procesos que ellos mismos diseñaron y comprometieron, de lo contrario el único legado será entropía institucional, provocada por reformas mal diseñadas e implementadas erráticamente.

ANDRES CARTER PEREIRA
Presidente REDCOLBIOBIO
Vice Pdte CONAPAS